En un mundo que me volvía pálido
encerrarme en mi mente lo veía válido
empezaba a sentirme como un extraño
pues vivía una etapa donde nada era cálido
sentía que todo el mundo quería hacerme daño
y me bloqueaba en mi ático
vagué durante mucho tiempo por la vida
daba mi corazón a cualquier persona
una realidad muy movida
pero que para nada me emociona
no distinguía lo que el horizonte me mostraba
poco a poco se acercaba
nervios me invadían, manos temblaban
quién sabría que esa silueta de mujer
vendría a sanar lo que ya dejó arder
abrazaría mi corazón y le haría sonreír
quién sabría que hace exactamente medio año
podría desear más que nunca vivir
mujer que sanaste mi dolor
bella dama que me enseñó el amor
ángel de nombre Isabel
amanece a tu lado un bello papel
donde mi poesía plasmo con sonrisas
donde mi vida siente esta suave brisa...