Vago por muchos mundos, sin siquiera salir de mi habitación, pues en mi mente soy el más valiente soldado, aunque en la realidad no tenga espada que desenfundar, no tenga un reino que salvar, ni nada por lo que luchar, ¡espera!... sí tengo algo por lo que luchar, algo muy importante, muy valioso, único, y dije algo en vez de decir alguien, pues es una persona, una tan bella persona, increíble a los ojos humanos, indescriptible al tacto, enternecedor al oído, exquisito al sabor, hipnotizante al olor, cinco sentidos por los que me ha enamorado.
Y todo, por fortuna, no es producto de mi imaginación viajera, es real, muy real, amor de verdad...