aunque pálido bajo las sábanas tan dolido,
he de aceptar que tampoco quise dejarlo
pues así debe ser, el pájaro a crecido
vuela con audacia, dejé de agarrarlo
me hallo sentado frente a la ventana
no es en vano, es mi suspiro más sensato,
así el tambor baja su tempo mañana
y el sentimiento que adoro no mato.
Lejos siento la victoria, en árido desierto,
mas no quiero entretenerme con mi adiós,
si tu sonrisa florece mi destino es cierto
Y aunque tardío llegó al menos,
escasos besos que los labios anhelan,
ni caricias, ni sorpresas, que esperar,
no cesé el duro trabajo de soportar,
aunque no quise aceptarlo,
tuve que aprender,
pues perder es parte del ser.