Un sueño, una ilusión, una esperanza, puedes ponerle nombre a lo que quieras, no dejará de ser algo efímero que tú verás importante, como si de tu vida se tratara pero que a otros les parecerá ínfimo, ridículo o incluso inútil de sentir, te dirán cosas como que pases de página, que es una tontería amargarse por X. Pero tarde o temprano ves que esa persona siente algo casi idéntico a lo tuyo y le respondes con su mismo consejo, lo más sorprendente de todo es que te responden con un "tú no entiendes lo que siento", asombroso que frente a su hipocresía siga defendiendo su posición como si de un animal defiende su territorio.
Pues quitando ese ejemplo, solemos darle nombre a las cosas para saber cómo reaccionar al oírlas, ¿una ilusión? Pues sacamos una sonrisa, ¿un temor? pues tiritarán tus manos. No tengas miedo, calma tus nervios, acaricia tus temores porque ellos te acompañarán, vive, siente, llora, ama, desilusiónate, añora y exprésate, tus manos serán tus palabras y tus frases serán tus cimientos, estate atento, pues quizás cambie de color ese sentimiento, de negro pasa a blanco y de blanco a negro, o quizá se quede en gris, no importa tú vívelo.