Es irritante el cómo no se puede evitar ser humano y llorar como si de un río se tratara, esos delatores, tus ojos tristes, esa lágrima que se desprende y tu sonrisa abstracta, no existe, es efímero el énfasis, sigues viviendo el día a día intentando aprovechar la vida, que sí, pero sabes que mueres dentro de ti, no existe un mañana, solo un día que quisiste ser feliz, un por favor, un gracias y un hasta luego, necesitas oír un "te echo de menos" de sus tiernos labios, necesitas... tantas cosas...
sábado, 17 de noviembre de 2012
Delator
Es así no lo puedes evitar, te delata, no guarda tu intimidad, se sincera aunque no quieras y desvela ciertas cosas que tu corazón encierra, es la definición de tu ánimo, te pueden leer perfectamente como a un libro, es difícil controlar los sentimientos y ése mecanismo te imposibilita su disimulo y claro pasar desapercibido es más complicado, el resto del mundo te ve y se pregunta qué tienes, qué te pasará, la atención será solo por curiosidad, si te identificaran el dolor te dirían "pasa página" y seguirían su camino como si nada pasara, y por esa razón ese sentimiento se esconderá, no saldrá a la luz, esa persona que te mira y no sonríe es tu cruz, sufres el alud de las emociones, este maldito cuerpo que le dice tu ánimo.