miércoles, 7 de noviembre de 2012

¿Tú sueñas?

Mira la vida como si fuera un sueño, puede ser real o no serlo, puede doler o hacerte sonreír, puede ser blanca o negra, puede estar ahí o desaparecer, pues como en tus sueños todo puede pasar, en la vida también, puede asustarte o atraerte, ilusionarte o decepcionarte, puedes vivir pero también morir, puedes reír o llorar, infinidad de antónimos. Pero hay una ligera diferencia que hace que los sueños y la vida no se parezcan, el azar, en tus sueños aparecerán tus hazañas, tus deseos, tus temores, tu día a día o tu más íntima imaginación, pero en la vida o realidad, tus sueños dependerán de tus actos, tus temores no cogen formas monstruosas, tienen formas más sutiles, tus hazañas las crearás con el día a día.

En tus sueños puedes temer pero tienes la posibilidad que te brinda tu mente de despertarse cuando peor se ponga las cosas en ese mundo, en la realidad no tienes esa ventaja, tus temores solo puedes superarlos enfrentándote a ellos o simplemente intentar evitarlos, pues lo creas o no, la realidad no es en línea recta, si coges la curva equivocada, te estrellas, las paredes duelen en esta fría y a la vez cálida realidad, sin los sueños quizá seríamos más apagados, nuestro día sería monótono, sin mis sueños no me desahogaría, no me tendría en pie ante tanto golpe directo al corazón, no sería quien actualmente agradezco ser, porque si debo agradecer algo a los sueños es que me otorguen la posibilidad de crear tantos fantásticos mundos tanto despierto como dormido, pues sin mis noches, solo sería humano.