Estoy, inquieto, no hay soledad, no hay compañía, simplemente no hay, concibes ese olor, pues sí, lo haces, lo que no puedes dejar de hacer es disfrutarlo e imaginar los viejos tiempos que no son tan viejos, pero como ancianos con experiencia te enseñan, te demuestran, te construyen y su ausencia te destruye, late valiente músculo, tú y yo contra el mundo, utiliza tu afilada mente y sálvate tras este sólido orgullo, que es escaso pero algo queda, tengo que dar más de lo que recibo, así construyo mi vida, pues casi lo he dado todo pues imagina lo que he recibido, sea lo que sea y mire como lo mire, no cambia, no muestra un cambio notable o algo que haga brotar este verde jardín sin color, una flor marchita en su perfectamente medido centro, esta máquina seguirá funcionando, lo intentará, contra todo mal e intentaré, yo, luchar contra mis sentimientos.
Dímelo, constrúyelo, deséalo, arráncalo, míralo, acércalo, obsérvalo, rózalo, suspira, respira, mira, admira, cálmate, siéntate, acércate, ámame y por último bésame...