Acariciar tu cabello dejando que se enreden entre mis dedos y la suave seda de tu cima bañe de sensaciones mi ya insensible mano. Tener cosas en común y cosas por descubrir aún, que la prosa sea verso en tus labios platónica mía, que resbale tu sudor por mi cuerpo, cultivado nuestro sentimiento más tenue, que se reproduzcan nuestras ilusiones y crezca exponencialmente lo que sientes por mí, ¿te gustaría vivir junto a mí cinco segundos? te prometo que serán mágicos, pues el dulce fruto de mi sonrisa resucita corazones marchitos por el pasado y no hace falta que te arregles, eres bella, siempre.
Viniste a mi vista tan inocentemente, y yo transformé tu forma de ser en mi forma de querer, no puede ser real, por eso me acobardé y sigo acobardado, ¿Qué hago? pues lo que hago es morir entre mis pensamientos, pues sé que si te digo algo, moriré por tu rechazo, aunque mi error puede ser el silencio, la incertidumbre a veces es mejor que esa posibilidad tan difícil y remota que quizás yo estoy inventándome, pero yo estoy con una duda, muy, muy grande en mis venas, que me retuercen el pecho y me hacen sentir más por ti...