Es quizá indiferente en el momento,
estornuda su dolor en cada instante,
hiere el aliento tan incesante,
mas no puede contener el viento.
Concede su mano arriesgando
llora dolorido cual huérfano
su libro solo ha empezado
ríe de nuevo ante mis pupilas
corretea ferozmente por tu vida.
Triste, amargo es el sol
que ofrece su cálida mano
pues ahogase en alcohol
y no evita ser un humano.