jueves, 25 de octubre de 2012

Pensando en frío...

Intento pensar en frío dejar mi mente a la deriva de lo objetivo, pienso en mí y mi futuro de forma independiente a lo que la realidad me adelanta, cuando quiero darme cuenta mi pensamiento hierve y arde como si de un infierno se tratara. ¿Recuerdas de niño lo feliz que eras con un cubo y un poco de arena? Yo sí y además lo añoro, cero preocupaciones y mil cosas con las que divertirse, una montaña de arena era mi reino y el agua del mar mi enemigo, con bolas de arena se iniciaba una guerra y entre risas se acababa, el tratado de paz era prometer no lanzar nada por la espalda, pero no se firmaba en papel, sino en el aire. Ser valiente era meterse el primero en el agua y aguantar el frío, como premio a tu valentía eras el primero a revolcarse en la caliente arena y como una croqueta rodar sobre ella.

El pasado ya es pasado y es tontería añorarlo, pues yo añoro un futuro que construí, mi presente vive y mi pasado me empuja gritándome que por mucho tiempo que pase el pasado estará a mi espalda para que no me caiga hacia atrás, el futuro me levantará al caerme y mi presente me agarra la mano ante la soledad y la adversidad, que mi vida no es en vano y que si me abandonan me valga por mi mismo, que soy uno contra el mundo, pues sí, no tengo nada que perder solo mi cordura y mi vida, lucharé contra el mundo aunque a veces no levante, moriré por mi vida y viviré por mi muerte, todo, lo que haga falta, para que mi mente se calle de una jodida vez.