domingo, 10 de marzo de 2013

Turbio presente

Francamente, me desorienté
caminé fraguando esperanzas
miré a mi pasado y pensé
No hay equilibrio en mi balanza

No hay solo tras mi horizonte
No hay vida si es tenue el mar
Un arrebato me llevó al monte
Donde me obligué a llorar.

Quieres naufragar eternamente,
si el océano asusta al valiente
aún teniendo el futuro en frente
no existe el sueño que me despierte;

Es azul el mar, mas se vuelve negro
es azul el cielo, mas yo no me alegro
quién desata mi locura, seré yo,
Quién desata mi ilusión, que sé yo.

Soy el último en este río,
me dejo llevar por esta corriente,
me desconozco, no soy mío.
Tras vivir, la muerte, no parece inerte.